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lunes, 27 de abril de 2009

LARGA BALADA N N POETA
Vientos del otoño atravesando el bosque en el crepúsculo,escuché en lo alto vuestros largos supiros quejumbrosos.
Siempre a la vera de Pablo y Federico,sueño solitario con medusas de cabelleras verdes que saltan por encima de las hojas de la noche y descubren mi tímida página sem¬brada de ejercicios rituales. Abanico una semilla de ámbar y atrapo corazones amarillos,lunares de oro mientras observo la luz del mundo deshilachada como un viejo estandarte.Mis entrañas se suben a las ramas empujando enredaderas vivas;aspiro la calidez del día y en el tono del atardecer intuyo el sabor del vino tibio de la uva madura.
Soy amante de las muñecas con pies de púrpura que muestran cabellos negros en desordenado terciopelo.Ellas logran que el alma ascienda sobre picos nevados donde observo galopar contra el viento caballos de crines rojas.A su grupa llevan al novio del mosto y flores azules crecidas en la ba¬rranca.
Me atavío con traje de primavera y corro tras árboles alegres montado en un grillo de siete patas rotas.¬ Encuentro un huevo de escarabajo,arañas de oro,¬dientes de culebras vírge¬nes. Tu cabellera de agua señala banderas borda¬das por el pueblo y sus victorias.Martí espía por sobre el hombro de Fidel y murmura besándolo en la frente:-suave,tierno,dorado grano de maíz que el mundo no comprende.
El firmamento se torna un pálido paraguas desbordado.
Quedo investigando frente al cuervo en profunda serenidad y me abrasan sus ojos encendidos.
¿Estás cerca de mí?


LARGA BALADA NN COLIMBA
Recorro en corto vuelo el valle de las sombras.Fulgura el mediodía como un fuego.Aspiro el aroma de las hierbas en mi pecho;hojas de tumba brotan de este cansado cuerpo y crecen a pesar de mí.Puedo adivinar la presencia del compañero,unirlo a mi costado abierto.Respirarlo.Un pájaro cercano me observa sospechando que no voy a despedirlo.Sus alas recorren mis aristas y tropieza sólo sombras.
Tucumano...¿Estás ahí? Presumo tu sonrisa de blanca des¬con¬fianza.Te veo impenetrable,rígido,avizado.Varios quilos de Hombre,sabiduría criolla,realismo.Sin vueltas,las cosas son para vos de un solo lado.
¿Me escuchas?Recuerdo aquella noche cuando asaltaron la unidad y no sabíamos en qué lado permanecíamos.Con el unifor¬me.Con la metra.Con el plomo.
Para olvidar pensábamos en la playa y el verano,la carpa y las pibas,el sabor del mate mezclado con arena...
¡Y ese cabo degenerado que teníamos!¡Lo que nos había hecho bailar durante el entrenamiento!Me parece verlo venir y pre¬guntarnos:-¿Todo en orden?
Y la respuesta rápida,sin disimulos:
-Todo en orden,mi cabo.¿Y el relevo cuando llega?

-No hay relevo,les quedan dos horas más.Negri me convenció de que le diera franco.A usted le toca el doble.
Y mi respuesta,tucumano.La respuesta imparable ahogada en la injusticia,en bronca,en impotencia:
-¿Está en curda,mi cabo?-apagando lentamente el pucho en el
suelo,despidiendo su tibieza,extinguiendo su brasa.-Ocho horas apostado no las aguanta nadie...
-Usted es alguien,es el gallito del batallón.Su compañero le va a agradecer.¿No anda siempre desparramando favores?Aguánte¬se.
-Los ortivas no son compañeros,cabo-mientras me ajustaba el correaje de la pistola con la mala costumbre que siempre tuve.
-Los colimbas viejos no discuten.Quietito y sin chistar.
Y él dándose vuelta sin esperar que venga el golpe,una toma en el suelo y yo apretando la garganta,no podés ganar siempre,de¬generado,pensás que son todas tuyas zumbo de mierda¬,ahora vas a ver quién manda acá...Con el rol cambiado y apretar hasta que se quedara sin aire,poniéndose tan colorado como una bola de fuego...Hubiera sido lindo darle un escar¬miento al riojano,la muerte apareciendo sin un susurro,¬calla¬dita,calla¬dita pero llegaste vos y lo solté, peloduro,no me dejaste terminar la joda...
¿Recordás el mate en la grase¬ra?Vos cebando y yo hablaba,¬todos escuchaban esa hermosa palabra pueblo pueblo pueblo,por prime¬ra vez se me había aparecido en el Cordobazo protestando en la calle y haciendo barri¬ca¬das,volteando autos con la cana sin encontrar la manera de pararnos mientras el bigote de Onganía amenazaba con la pena de muerte a los asesinos vende¬patrias pagados con moneda extran¬jera que deseábamos cambiar la bandera,¬palabras viejas,ya las decían antes de Pe¬rón...El pueblo confundido leyendo de ojito el diario mientras va a la fábrica,el fauno de colimba en el Cordobazo en contra de los suyos y tu olor a chivo,tucumano y tus ojos abiertos mientras yo explicaba,negros como un pantano,¬como este pantano de las sombras,esta ignorancia de los tiempos,tucumano...
Los borce¬guíes nuevos que afanábamos,me contabas que gracias a la colimba conociste la capital,solos de guardia y comenzar a hablar de Marx,de la fábrica que pusieron con Engel,vos apenas sabías leer pero te gustaba la vida del Che,te enternecía la barba de Fidel,yo buscando ángulo para bajarte línea,te recor¬daba la masacre de Trelew a ver qué pasa,si lo que dice el teniente y el cura se lo tragan todo por qué a mí no van a creerme.Cuando nos despedimos llorando porque no pensábamos vernos más,recibí tu carta y me fui a visitarte a tu querido Tucumán,tu viejo me esperaba con un lechón, termi¬namos con baile y todo,qué con¬tenta estaba tu familia vos me decías Ñandú,éramos como hermanos y después también jun¬tos nos bajaron en la selva porque creíamos que bastaban los sueños para imitar a Fidel,no sabíamos que faltaban huevos y gente valiente para conseguir la Revolución,la utopía que nos llevaría a la victoria...
Pero no te preocupes Peloduro, no hay cuervo que pueda con el ideal y la memoria,no hay cuervo que valga una puteada, hermano,amigo,compañero.
A los cuervos los tritura el pueblo.








LARGA BALADA N N OBRERO


¡Crezcan alto suaves hojas que yo pueda verlas! ¡Maduren en mi pecho!Encuentro fuerzas al desnudar este dolor mío excesivamente ahogado...¿Quién puede imaginar que suele estar tan feo el corazón de la manzana?
Entonces,cuando la luna nos llevaba por los caminos,el corazón brincaba anunciando primaveras.Colmados de sueños y de júbilos se abría ante nosotros la esfera de los tiempos,co¬tidianamente nos reencontrábamos con el impulso,las quimeras¬,el amor,la confianza...Nos levantábamos al alba,temprano despiertos por pesadillas nocturnas para retornar a una verdad más cansadora que el letargo.Ella dormitaba junto a los niños y nos cortába¬mos al afeitarnos.Después la mezcla burbujeante del mate cocido y el correr de los pasos hasta el colectivo que nos depositaba en la imprenta.Habíamos renunciado a la provincia y vivir en el conglomerado de casillas nos hacía creernos porteños.Inhalábamos la gran ciudad junto a la vida¬.Eramos fragmentos de ella para vibrar en frecuencia.
Aquel hermoso día del mes de octubre.El conductor enoja¬do:de cuanto,el vuelto,el cambio,la calle,me avisa,luz roja,¬bole¬ta,una anciana,borrachos.Los cartelitos festones,cortinas con fle¬cos,la foto de Carlitos el grande,el día que me quieras y Buenos Aires querido cantando noche a noche sin marchitar la sonrisa o el clavel.En el bolsillo el último discurso del Coman- dante,arrugadito esperando lectura.
En el primer asiento la chica de pelo castaño observando ausente por la ventanilla.Cuello fino,hombros redondos,busto pequeño ondulante movedizo nacido para las caricias.Saludarla tímidamente mirándole la boca,las piernas,los brazos...Dos
cuadras más y se bajaba el señor viejo;sentarme a su lado, sentir la pierna tibia,casi rozarle el brazo,aspirar el aroma de su axila perfumada...¿Sabés,gallego? Aparentaba tan fina
que metía miedo y a pesar de eso hablar cosas intrascenden- dentes,conocer su nombre,su historia,sus espectativas y temo-
res.Explorar sus gustos,sus gratificaciones,sus tiempos.
¿Seguís allí,conmigo?...Solía descender en la plaza y yo permanecía observando los balcones de los departamentos ajenos pensando en Mecha,en los fideos domingueros,en mi madre solita en el cementerio,mis hijos sin bicicletas,en el viejo que se fue de la vida junto con su caballo y con su perro.La ventani¬lla y su reflejo te devuelven la propia imagen,ahora esperan¬zada. Encontrarla por las mañanas,conversar durante el viaje,¬hacerte amigo y quizás...
Quedaba todavía una jornada de trabajo,después el gremio;

con esa ilusión se pasaba volando,huyendo bajo como suele aparecer el cuervo ave o diablo mandado por la tormenta,el viento frío de la playa,el muro de soledad donde las campani¬llas no crecen.
La solitaria certeza del sin tiempo.
Decime,hermano:¿Quién puede adivinar que adentro suele estar tan feo el corazón de la manzana?




LARGA BALADA N N TERESA


Teresa...¿Por qué cantas?¿Escuchas el mar,el límite azulino,la barca solitaria,la sombra del amor el hombre en la montaña?
-No interrumpas,cumplo mi destino no soy únicamente el recuer¬do de la tierra,el resto de mi vida la hora despoblada...Vine sola en un dulce atardecer te hice estremecer...Interpreta al piano hermana,la dulce melodía.Desgrana en notas la tenue palidez de tu niña mirada...Ay,cómo recuerdo tu sonrisa rubia sed de mi alma,pequeña serpentina lamparita y guirnalda.
"Siem¬pre te esperaré rubio,niño pastor,
siempre te esperaré princi¬pito de amor".
Oh...padre.Ay...mamita,fue duro arrancarme de esos brazos que me cantaron la vida.El varón ofreciéndose por mí.La mujer abriendo sus entrañas para que penetre en ella la lava que tortura.
Fue inútil,me rastreaban como se requiere el oro a la piedra sombría.El fruto del hombre y la mujer debía cerce¬narse.Un producto que pensaba,extendía las manos,curaba heri¬das,defen¬día causas.
Una fruta viva,terminada,perfecta.
Por eso regreso tras largos silencios.
Indemne,erra¬bunda,inmortal. Legítima nodriza de noches sin estaciones.Con las vigorosas vísceras abiertas y el dolor del hermano encen¬di¬do.
Observa: monto un corcel delirante,galopo caminos soleados,me enciendo,te extraño.
Ofrezco un campo de preludios rojos,la semilla potente,mi vía láctea inmutable,fragancias,el murmullo del agua brincando en las rocas,un collar de vesta¬les.
Mi yo seduce a quien encuentro y conozco. ¡Oh vida exuberan¬te,vino de rebeldes...caballeros andantes del monte y de la selva...!
La luz,una poesía,el baile,esta canción que mece tus pestañas mientras duermes aunque el cuervo grazne desde el nido de dagas,en su cueva sombría,en su avaro recado de tor¬mentas e imsomnios,de puñal y navajas,de cuchillos y sables.
"Siempre te esperaré rubio,niño pastor,
siempre te esperaré principito de amor..."
Huye el cuervo.
Fuga.Sale.
Sobre la Sierra se abre la esperanza.








LARGA BALADA N N ESTUDIANTE


Bocha...Bocha...¿Estás allí,asfixiado en el ai¬re?¿Sientes como yo que el amanecer se te viene acomodando como si una boca acariciara tu oído?Quizás sea hora de recuerdos¬.De espacios perdidos entre tormentos.De instantes elementales que intuimos llegar sin remedio...Rememoro otros amaneceres.En tu manera de andar caminos¬ tras las huellas del Che y de Fidel tenías los ojos ancianos por la miseria que sufrían los que amabas.Tus manos desgarradas por el trabajo y el cansancio brindaban con la espe¬ranza de auyentar la hambruna.Tu aspecto era el de un joven ¬que no se doblega al sufrimiento.De hombre desvelado por acercarles pan a quienes no comieron.De novio que olvida las delicias por no compartirlas con los que padecen.
Te enamoraste de mí desde el primer instante,cuando estuvimos junto a la familia salteña.Tenían seis chicos sin almuerzos ni alegrías.¿Los evocas?
El bebé yacía en un cajón de manzanas cubierto por periódicos que no evita¬ban un in¬vier¬no sin techo,sin ropas,sin brasas.Disimula¬mos
lágri¬mas inter¬nas.Mirándome a los ojos me dijiste floja y conocis¬te este amor por los chicos pobres que solían aguardarme como al hada madrina cuando les alcanzaba un racimo de cuentos.Mi premio era un beso en sus mejillas enrojecidas de frío.Llori¬queé por la pequeña rapada.Su peladita eludía a esos piojos que intenta¬ban comerse también la pobreza.
Conociéndonos y amándonos uno fuimos el otro,el compañe¬ro.Conjugábamos nuestros deseos de libertad en los latidos desparejos de la vida.Cada encuentro se conver¬tía en poema.Me imaginabas pura como las rosas que florecen en pimpo¬llos.
Bocha...¿Estás allí?...
Aunque nos aislen me percibo a tu lado.
En cualquier instante de estos días sin espejos surcaremos laberintos que se desvanecen por el limbo azul olvidados de la ciudad que nos vio crecer alimentando pájaros de miedo.
¿Me sientes cercana a pesar del silencio?¿Puedo alcanzar tu oído dentro de esta vigilia evaporada?
Tengo miedo de encon¬trarme y descubrirte.
Le pido al viento que me hamaque en ondas y al grillo que me entone en vuelos.
Ya exclama el amanecer,amado.Ya el cuervo retorna a su guari¬da.
Bocha...¿Estás allí?...







LARGA BALADA N N GUERRILLERO


Turca.Presiento tu figura diluida en la niebla como si una gasa envolvente te llevara en andas.Media mañana ya,media mañana aún es temprano y saliendo yo de la enramada,¬renovado por el descanso,oigo mi voz.
Acércate, percibe la forma de mi cuerpo al deslizarme,abre la palma no temas a mis formas.
Turca,abre las manos,volveremos a flore¬cer en andas,las yemas de mi sangre propagarán raíces,la muerte es bella si viene desde las sombras.
Escu¬chare¬mos la noticia recuperada la memoria en el marti¬rio,¬¬no podremos cambiarla,existía la certeza sobre la temeridad del último acto del cacique,el grito al comprobar la trai¬ción,la voz de Dedo en el instante que susu¬rra:¬con ellos no se nego¬cia,son el enemigo y basta...y todos aullan¬do en la penum¬bra sin dar lugar a réplica,alarido que se propone morir mientras conjeturamos.
Comienza el milico con sus especulaciones:¡Qué importa un capitán si nos dará al jefucho! Caerá toda la cúpu¬la,terminare¬mos con los dos frentes abiertos en la selva...
Trafiquen,bandidos de lo oscuro.Negocien.Hagan cuentas.
Nuestro clamor será coraje,no tristeza.
Permanecen senta¬dos alre¬dedor de la mesa y Fatiga lleva café,¬están tran¬quilos, será el cambio de Pita por quince compa¬ñeros.El Cabeza en la penum¬bra toma mate,todavía no ha hablado y a través del vidrio observa el operativo de la Paname¬ricana,re¬quisan auto¬móvi¬les,camiones¬,ambulancias,detie¬nen a la gente desde la mañana y como le da un escalofrío que no le gusta,mi¬ra al milico con extravío y de golpe le aprieta el caño contra la frente y grita ¡nos trai¬cionaste hijo de puta!
El otro murmura yo no sé y es lo último que dice porque ve la sangre desde su propia boca y tal vez recuerde a sus hijitos,¬¬debieron avisarle la encerrona,no sólo la promesa del ascenso de tres grados...
Y ya la garganta desborda mientras con la voz del portero entran las ráfagas,la metralla,los gritos del bebé y Robi no puede huir porque la ventana está enrejada...
La bronca de todos al saberlo,las ganas de salir la misma noche para bajar cien canas,felonía mentira de considerarnos ejército irregular para canjear presos,sacrifi¬carlos también y sin testigos...
Sé que no debo lamentarme sino asumir mi puesto en esta lucha larga¬,riesgosa,de dientes arrancados...
No sé cuántos al pasar descubrirán el perfume de mi plasma,esta indiferencia de la muerte,mi canto de espectro con otra luz.
La visión del cuervo que observa desde el álamo...
La muerte es bella viniendo desde las sombras.
Cierra las ma¬nos,Turca.
Cierra las manos...



LARGA BALADA N N MADRE

Hoy es el día. Cansancio,sed,espera...
Todos los meses en idéntica fecha pienso en tí,capullito de miel y racimo de besos.Me esfuerzo porque una primavera de canciones estalle en la ciudad.Deseo que irrumpa un sol sin brumas.
Es ya tiempo de levantar la niebla.
YO SOY AQUELLA A QUIEN EL AMOR DUELE.
Hemos conspirado contra el destino,nuestro amor se nutrió en la liber¬tad.Volveremos a reunirnos niñito,sol,espera.
El encuentro.
Debajo de la muralla puedo imaginarlo mien¬tras una rosa roja estalla en la dureza de la piedra,flor solitaria que anunciará tu presencia junto al río.Te percibiré con el paso del tiempo en los ojos y una angustia de ausencias reflejada sobre el querido corazón.
Mi cuerpo atrae a los que amo y conoz¬co.
Rememoraremos sonrisas antiguas,cuando el amor a tu peque¬ña vida era certeza en los labios,el vientre,las vísceras desga¬rradas porque te fuiste desde mí rompiendo un capullo.
En¬ton¬ces,el paisaje se incorporaba a nuestros huesos y pieles entretejidas con certeza de mañana.Sin presentir al mutilador verdugo,a la mano ensangrentada arrancándote para vejar nues¬tros sueños,vigilias de golondrinas despidiendo el invierno.
No debes preocuparte.Nuestra cocina es grande y en ella crepi¬tarán marmitas de hongos,de especies,de algas platinadas¬ Seremos sólo uno en el seno de la abuela y ella contará los cuentos de ayer inventando hadas de rubia cabellera.
No te sientas incómodo conmigo.Como banderas vendrán los compañeros cantando por las calles nuestra canción de auroras.
Ventana iluminada.Estanque de agua dulce.Océano de péta¬los.
Te amo.
Mi útero,la leche de mis pechos,los pezones abier¬tos,mis lá-grimas,mis risas y mi encanto.
Te amo.
Hemos conspirado.
Volveremos a encontrarnos niñito,sol,es¬pe¬ra.
YO SOY AQUELLA A QUIEN EL AMOR DUELE.







LARGA BALADA DE LUDWIG
Largo.Ancho.Profundo.Ascienden y descienden des¬gra¬nándose en el pentagrama las notas de mi Sinfonía.Se apro¬ximan a la desembocadura del río de cauce profundo.¬Juegan loca¬mente para alcanzar el mítico adagio en su viaje fantas¬mal.Se mez¬clan,ri¬en,saltan,bailan,desean beber la sabidu¬ría de las aguas cris¬talinas que llevan en su esencia una naturaleza re¬cóndita en milenios.
Cómo detener esa alocada carrera,cómo compaginar la ciencia oculta en el lecho del río¬.
Uno,¬dos,tres.

¬Cuatro,cinco,¬seis.
Len¬to ma non tro¬po.
¬Sur¬gen,bri¬llan,llegan.
Descu¬bren su elocuencia,se alistan como duendecillos orientados por manos maestras cu¬biertas en hilos de plata.
Se entreveran y confun¬den.
Arriba,a¬rriba. Notas y palabras.
Esca¬la nube. Palabras y notas.
Acorten camino hacia la recóndi¬ta caldera de mi infan¬cia.
Me dete¬ngo¬.
Obser¬vo reluciente un arrebol donde mi padre asoma y me recla¬ma.¬ Ahora no,debo triun¬far,deslígame.
¬La forma se disipa,¬desva¬nece su esencia transpa¬rente y quedo solo con la Sinfo¬nía.
Es mi deber hallar sonidos inconclusos.
Para,cabeza loca.
¬Contente,mente te¬naz.
Permite un respiro a mi fatiga,no percibo el exterior ni escucho ruidos,sí las notas que surgen del oído medio y se internan en el torbellino de mi razón.Calla.
Suspen¬de el retum¬be que agolpa mi entendimiento mientras las manos escriben apuntes sinfónicos que brotan junto a la respira¬ción,al jadeo constante que las acalambra para iluminar ¬el manan¬tial¬.El deja en el papel,aún transpirado y visco¬so,lo intenso dulce y secreto nacido desde lo íntimo de mi con¬cien¬cia.
Derra¬mo al mundo con entendimiento la savia recogida en el lecho del río. Después dormiré profundamente intuyendo que mis apuntes arri¬ba¬ron a la inmortal orilla;no será elemental escuchar a la huma¬ni¬dad si puede alcanzar mis timbres con quietud de bálsamo,de caricia ,de amor,de niño vir¬tuoso y hombre que regaló sus tormentos.
Quiero dar felicidad a un planeta donde los cuervos son sólo un espejismo de migra¬ciones diver¬sas,sombras que divagan buscando el aquelarre mien¬tras notas y palabras rellenan los espejos.
Todavía una Sinfonía.
Después partir,partir,partir...

LARGA BALADA N N ABOGADO


Liliana...¿Puedes escucharme? No cuentes demasiado,que mamá se desvela.Aquí me tienes otra vez,trasmutada sombra de la no-che,pendulante sonido de las horas.
Camino vereda arriba y aspiro en el aire un aroma de neblina y primavera.La sutil fragancia del petróleo.La brisa del río,su humedad que penetra hasta el pulmón.Agradables esta hora y su oscuridad,te hacen sentir joven y ágil.
No puedo perder ese colectivo,debo apresurarme aunque el portafolios no equilibre por su peso de códigos y pape¬les,licencias y hábeas corpus sin responder.

Apuro el paso y llegando a la esquina del parque observo dos focos potentes que con crueldad alumbran sombras furtivas de parejas.Intento trotar,las piernas pesan desmesuradamente¬,es¬cucho el motor zumbando a mis espaldas,doy vueltas a mirar y me encan¬dilan,sin aliento continúo mi huída cuesta arriba,el dolor en el pecho delata ineptitud,alcanzo el colectivo,los pierdo en la neblina,me salvo en la imprudencia.
Observo al pasaje.Hay un niño de rostro pálido y afable,bri¬llan en la luz sus zapatos nuevos.En el asiento posterior un joven sonríe con mirada firme; me complace el viejecito de la butaca solitaria aunque los ojos parezcan vacíos y una mueca burlona deforme su expresión.La mujer rubia acecha por la ventanilla sin percatarse de mi presencia.Rastreo al conduc¬tor,la penumbra cubre su rostro y no permite reflejarlo en el espejo.Me alcanza un boleto negro y ante mi vacilación todos los viajeros sonrien y muestran los suyos,agitándolos como peque¬ñas banderas en sus dedos sin nombre...
No menciones nada ni te impacientes,olvida tanta ofensa.
En¬carnaremos soles luminosos,seremos nubes desplazándose en la aurora,mares que se abrazan,olas jugando al carna¬val,libertad de pájaros en la cima de las torres,baile de delfines en la espuma,papelitos de colores sobre la ciudad.
Nunca el cuervo podrá doblegar anhelos ni suprimir ideas.Ja¬más conseguirá arrojarnos a sus costas vandálicas.Tampoco nos vencerá la pena lejos del hogar.
Liliana amiga,esposa compañera.Ofrece un beso a mamá.
No te desveles.
El cuervo solitario me acompaña.



LARGA BALADA N N SACERDOTE


Se hizo capullo la flor del romero diseminándose sobre la tie-
rra y no fue redonda horma verde sino blanco cilin¬dro de pan suave,eucarístico brote,orilla de mar,isla tranquila,consorte y camarada.
Padre Alfredo,siento sed.¿Dónde están los más jóvenes?He visto cataratas de sangre caer por los corredores y escale¬ras.La lasi¬tud me invade,entorpece mis fuerzas,me exaspera.
Debimos temer al coche negro...
¿También ustedes?
Ahora puedo ver el automóvil en la montaña, viene por de-trás,persigue como otra mancha roja.Aceleren,no permi¬tan el asalto de ese coche que se agazapa en la curva para encerrar¬los y conse¬guir¬ un vuel¬co.Atención,el obispo yace al costa¬do de la ruta,¬mal¬heri¬do¬.Avanzan dos hombres con grandes piedras en las manos...van a destrozar su nu¬ca...Cui¬dado,lo asesinan a gol¬pes,saquean sus papeles,¿por qué si él no vino a ser servido sino a servir sin discriminar creen¬cias? Fue beneficio de los po¬bres,de los niños ham¬brien¬tos,de las madres solte¬ras,de los discapacitados,de los dife¬rentes.
También ustedes.

Aunque mis pasos caminen por el Valle de las Sombras de la Muerte,el Salvador nacido en humilde pesebre está conmigo.Per¬seguido aún en el vientre de la madre le negaron albergue y protección.Modestos animales fueron su tibio jergón y mientras una diáspora iluminaba tres reyes lo adoraron.
Después...Todos conocen la historia de la cruz,la crueldad de los clavos,el vina¬gre y la hiel,el costado herido y la tormenta de viento con la sombra del traidor bamboleando en la higuera.
La piedra removida.La resurrección.
También ustedes.
Durante demasiados días fuimos distraidos,alejados,pero retor¬na¬mos tras el tiempo de sombras.
Intactos.Ligeros.Inmorta¬les.
Con¬vertidos en árboles,sembradíos,nutritivos molus¬cos,ca¬racoles gelatinosos salpicando las playas.Robles¬ en la selva,minerales preciosos,águilas y cóndores andi¬nos.
Frío,lluvia,nieve,claridad.
También ustedes.
Nunca más ese cuervo terrible que picotea las órbitas.Jamás la calavera,la fosa abierta,el pantano velado,el nido de chaca¬les,las serpientes de roca,el asiento del río,la higuera con su Judas.
Tampoco ustedes.


LARGA BALADA N N ETERNAUTA




Figurita pequeña,hombrecito de tinta,eternauta.¬Lenguaje de los niños,cosquillas solitarias,fantasma de la imprenta.
Eter¬nauta.
El director de orquesta una señal ha dado y detrás de la batuta desfilan los pequeños dibujos para tornarse ópera.Y llagas...
Cuando el Che vino a verme montado en un potro de estrellas azulinas,me compliqué en sonrisas y le escribí una historia.¬No importa si convino mi sencilla manera de relatar las co¬sas.Lo cierto es que es verdad y el mundo lo comprueba.¬Sus manos cercenadas,nuestro cuerpo en la hoguera,¬mis hijos, la tinta y el papel,la espera.Y en el alba la sierra,¬la hoja segadora,la guadaña afilada...
Lejos del arado.
Distan¬tes de la siembra,ame¬nazantes fierecillas del mal y de la noche,espec¬tros fastidio¬sos de lo oscuro,destemplados sirvien¬tes del ocaso con la tinta volcada.
Será en vano.
Caravanas de flores despeja¬rán los surcos y brotará en la tierra el germen de los huesos memoriosos¬,el himno de las máscaras,las teñidas raíces de fuentes y victo¬rias.
Aca¬so un día controlaremos todo:la vida y el amor,¬las hojas caprichosas,el silbo de la muerte,la procla¬ma de amigos¬,el llamado al conjuro para poder tenerte herma¬no,compa¬ñero,¬novia esposa madre y aventura.
Un hongo de ideales nue¬vos.
La inmortal despedida,el irse para volver eter¬nos,perpe¬tuos,inmu¬tables,o¬ficiadores divagantes de lo nuevo.
No os dejaré enga¬ñarme con substancias reales.

Pronunciaré con júbilo el canto de la muerte.
Eternauta.
La sombra es la mentira,nos hallarás en blanco y en pureza ¬en hermano y espíritu,en forma y trascen¬dencia.
Fi¬gu¬rita peque¬ña,hombrecito de tinta.
Eternau¬ta.
Lenguaje de los niños,cosqui¬llas solitarias,fantasma de la imprenta.
E¬ternau¬ta...¬
Huye,¬espec¬¬tro fastidioso de lo oscuro.Cuervo.
Tu aparición es sólo una amenaza.¬





LARGA BALADA N N N I Ñ O

¡Corazón de mi amor! ¡También escuché tu susu¬rro a través de un brazo posado sobre mi cabeza.Anoche,cuando todo estaba en silencio,latió el pulso de tu muñeca tocando campa¬nitas debajo de mi oído.Hace frío.El parque solitario muestra luces amortiguadas.Me duele el costado,no puedo acomo¬darme,¬pienso en la leche tibia y el pan fresquito.
El rosal se deshoja desconsolado intentando desvestirse de verguenzas.Mis dedos cierran las espinas de las rosas.Atajo las flores del manzano que la luna abre por los caminos.
¡Allí està! ¡Un panecillo crocante sobre la mesa!
Vigilo la calesita.Sigue funcionando sin música,vacía,¬desier¬ta.Escucho el chirrido de sus ajustes.Arcaicos,quejum¬bro¬sos.Rellenos de óxido.Desfilan los barcos delante de mí y veo a alguien sentado.Aguardo la próxima vuelta.Observo hacia arriba y en el árbol cuelga una cabeza que saca la lengua.Se escucha una música suave que comienza a elevar el tono hasta volverse estridente.Sobre el avioncito la hermosa joven vestida de gasa me observa.Levemente,como si fuera una nube, la vaporosa tela envuelve en círculos al carrusel.
La calesita circula cada vez más rápido,intenta volar y cruje mientras la cabeza se balancea.
La joven se incorpora,¬lle¬va en la mano una segadora de afilada cuchilla,no tiene dien¬tes,le ayudaré a empujar,también asciendo y cabal¬go un caballo de crines rojas,las gasas me envuelven como alas,son racimos de espuma blanca,en el cielo brilla un sol diminuto,¬pedacito de luz...
Nadie detendrá esta carrera,me falta el aire vamos dema¬siado alto,somos crisálidas.
Tengo frío.Me ahogo.Siento sueño...
Al alejarnos como figuras desvanecidas,entono esta can¬ción de ronda:
"Ella sólo era una niña y yo era un niño y en el reino que hay allí,nos amamos con amor que hasta los ánge¬les hubie¬ron de envidiar a ella y a mí...Ana¬bel Lee."
Madre:¿Acaso un niño encantado no puede volverse de pla¬ta,de cristal o de luna?


LARGA BALADA NN PERIODISTA

¿Me oyes,Paco?Quisiera tenerte a mi lado y que el surco abierto de esta tierra imaginada dejara ver los brotes ambarinos de tu costado franco y mi vacío.Son a menudo los llantos tan amargos que queman y traspasan los silencios.
Dardo...es tan lejano el canto de la amada que me encuentro en la hierba de sus besos.La tierra cosquillea estos impulsos mientras escucho el pregón matutino y al canillita vocear las noticias como si fueran proclamas de un reino.Avisa sobre sucesos viejos,anuncia nuestra crónica,reseña novedades,desparrama misterios.
Mientras llega Julián el escarabajo se escurre entre mis vísceras,abre un ojal y brotan de él flores sencillas que perfumadas se van diseminando como un traje de novia encima de mi cuerpo.
Si el sol no nos rechaza,tampoco nosotros nos escabulliremos.
¿Oyes las aguas,Rodolfo,las hojas,las palabras y el canto matutino de la alondra poblando los mismos sueños divagantes y este suave navegar en las penumbras?
No lo dudes,Roberto,es un tiempo pausado,perezoso pero tenaces y pacientes serán dignos de encontrarnos,de alacanzar las estrellas que pueblan estas noches solitarias de mar y cielo despejado,de luces y penumbras,de flores en las olas del río que se descubre a sí mismo revelando nuestros cuerpos.
Sobre el inmenso estuario no vuelan las aves de rapiña,solamente algún mirlo solitario empapa de aleteos la brisa amarronada,esa rama que se mece al vaivén de ondas sucesivas,el olor a petróleo...
Marcelo,no le digas a nadie que he hablado del petróleo.Que ese aceitoso oscuro no despierte codicias ni me envuelva en las plumas del tenebroso cuervo.
¿Oyes las aguas,las hojas,las palabras?
¿El canto matutino de la alondra advirtiendo a Julieta?
¿Este suave navegar en las penumbras...?
Los extraño...
Espanto de las sombras.
La soledad es cuervo.

















LARGA BALADA N N URUGUAYO


¡Qué playa distante,compañero! Vinimos a caer miran¬do nues¬tra costa pero enfrente.Me parece alcanzarla con las manos,la huelo escucho voces y cantos de la tierra.La arena me impregna los ojos según el viento que corre a mecer las casua¬rinas y la copa de los pinos más altos.
¿No sientes pere¬za?
¿Escuchas a ese niño atribulado porque no encuentra a la madre?
Disfruto del aplauso encendi¬do,de la bandera al tope de los mástiles mientras el verano apura como la pelota salta¬rina que a veces los acerca.
Jugando fútbol al anochecer tam¬bién se escuchan campanas desde la capilla,reso¬nando en ecos.
No lo puedo evitar,pienso en mi ciudad y recuer¬do a una joven ¬ que me retuvo con su amor,el baile amulatado y vagabunda manera de amar la vida.
Su¬jétale la mano,no quiero que se vaya.
Permite que observe junto a mí este teatro mági¬co,la inmensa cantidad de coloreadas siluetas que desfilan semidesnudas para diver¬tirme.
Estoy solo,demasiado abandonado en una playa donde nadie descubre a este ser de maravilla.Mi desconcertante cerebro será un depósito de mil zumbidos cuando apa¬rezcan los silbos del viento con su voz saba¬lera.
Uru¬gua...Urugua...no te marches Urugua,perma¬nece junto a nosotros fraterno y solida¬rio.
Es entonces invier¬no cuando las olas se atreven y desnudan el germen perfumado de mis huesos¬.
Ansío que los pescadores me visiten para descu¬brir el esque¬leto,las flores de los coágu¬los,el corazón de almendras,la muerte jubilosa,los restos de la vida.
Aguardo una canción con máscara que asuste y así domine al cuervo de papel que el sol incendia.
Lo veré marchar¬se roja tea encendida,alada colora¬ción,pájaro ardiente incine¬rado espec¬tro.
Cercana nuestra costa.
Pero enfrente.











LARGA BALADA N N
GUERRILLERO

Muchas noches regreso desde las margaritas azules y el campanario se queja con la voz de los muertos cerca¬nos.Las reconozco en el viento porque fueron fáciles de acep¬tar en la vida.Me detengo ante dos fosas iguales.En una adivi¬no tu nombre aunque nadie consiga pintarlo.Desconozco qué restará hoy de los chicos que ambos acariciábamos...
Sobre tu frente se posa un cuervo.Ahora se va.
Los tilos vienen detrás de mí,danzando en el cami¬no.Su ruidosa algarabía me acompaña como única música que propone el vien¬to.Somos un montón de fantasmas que buscan a otros fantas¬mas.La idea aparece de nuevo...¿La espanto o la dejo?...
Mejor olvidar que por su defensa encontramos la muerte.Hoy será un hierro oxidado el tambor del revólver que expropiamos como si jugáramos a los bandidos.Y una pared sin nombre la que dibujamos de rojo.Algo efímero...La razón en el centro de la nada.Sobre mi frente aún queda un agujero blanco y el contras¬te del cuervo posado sobre tu tumba.
¿Recuerdas los barrios del Sur? Entonces el planeta era un vientre de mujer amazónica y el galpón estaba colmado de herra¬mientas y discusiones.
Hoy sólo poseemos este cuervo vigilando el laberinto.
Discúlpame,no quise agobiarte.Tal vez tu hijo aún vive y quizás haya tenido otro mi compañera.Pobrecita,por qué la habrán apartado de mí.Alguna vez tuve coraje para arrojár¬selo a las estrellas.Los villeros entendían cuando platicaba en sus casillas.¿Hubieran comprendido los negros de las fave¬las,los mineros bolivianos,los indígenas?El mundo,alguna vez
¿Los descifró a ellos? No es posible hacerse tantas ilusio¬nes.La vida pesa desde pequeños,por eso a mi pronto se me encorvó la
espalda,me creció la barba de la injusticia y forjé una idea sobre el futuro del hombre.
Escucho a través de alucinaciones cómo brota la hierba y las margaritas rellenan mis ojos acuciados por recuerdos.Antes tomábamos caldo en la vieja casona,lejos de la demencia y del pantalón negro que recorría los pasillos.De las arañas que trepaban intentando capturarme.
En realidad:¿Vomitamos la sangre de nuestros hermanos?¿La escupí yo,derrochado en mi jergón de paja?
El sembrador es la luz y el segador es la sombra aunque en definitiva esa luz todavía no nos pertenezca.
A mí me aniquiló la impaciencia por aprender el abecedario de las palomas.A vos,hermano:¿te exterminó mi urgencia o el escarabajo oculto en el alma de la rosa?
Una vez por discutir con mi padre casi olvido una cita.Es triste litigar con los viejos,lo sabemos pero igual debatimos.
Yo no fui la excepción.
¿Has visto al Faunito resoplar,cargando su espectro?¿Has hojeado el periódico de los últimos días?A diez fosas de aquí la rusita descansa con su hijo querido.¡Dichoso mi oído iz¬quierdo único testigo de su fatigado corazón y de los gusa¬nos que la devoran definitivamente!
Disculpame.
NoNo he vuelto a escribir,mi final hoja en blanco se estropea aprovechando cada canje de luz.Sólo consigo vagar noche a noche, escoltado por la interminable caravana.

Vagabundeo con mi pucho,su aroma,¬mi máquina,el asado de tira,una carta,el mate y esta vela que arde mi ilusión contenida.
Escucha como aúlla el campanario.Grita con todas nuestras voces anhelantes,solitarias.Clama bajo el cielo opalino,puro brillo como en los viejos tiempos cuando remontábamos ideale¬s.¿Te acuerdas del sur,donde la calle más angosta parece tan ancha?
Es casi el alba.En mis manos crecen margaritas amari¬llas,ro¬jas,naranjas...¿Habrá pasado en vano la militan¬cia?Pudo ser la hora y pudo no serla.
En fin...Es casi el alba.Pronto se escuchará el silencio y un disparo.El cielo se volcará hacia la tierra.
Tranquilamente me cargaré a la espalda,me llevaré sangrando en el camino.Como siempre esquivarán mi cadáver pero yo subiré escalones y remontaré cascadas,ese salto de aguas donde arru¬lla mi corazón de pájaro,la idea,un color,la estrella solita¬ria,mi barba...
¿Conoces la leyenda de las tribus antiguas donde la barba significaba lealtad al líder abatido?
Pausadamente suplicaré mi mate y el tabaco.Expiraré pensan¬do, así tranquilamente como se muere...Reflexionando,meditan¬do.
Hasta mañana caravana fantasma.
¿Percibes la luz que irradia mi mochila?
¿Captas la sombra fugaz que proyecta el cuervo en su despre¬ciable vuelo?
Aquí viene de nuevo.


LARGA BALADA N N RELIGIOSAS


Acércate a mi lado hermanita,hoy es el día.Todos los meses para la misma fecha una piensa en la otra.
Cansancio,sed,¬espera,aunque el tiempo primaveral estalle en la ciudad.
Pue¬des comprobarlo,perfumado incienso de mi costado abierto.
Es hora de levantar la niebla.
Oye...¿Sabes dónde está el muchachito de ojos azules?
Temo por él,no por su vida sino por su alma,la presiento perdida.De haber profundi¬zado su amor por la libertad se deleitaría en la mirada de los pequeños,en la humildad de los pobres.
Ellos nunca desaparecen.Cada año florecen nuevos.
Un encuentro...¿Cómo sería?Descubrir¬lo con el paso solitario en las pupilas,malicia en la mirada.Rememoraría la falsa sonrisa y el embustero amor que aparentaba certidumbre en sus manos,en la espalda erguida,en la frente de mechón rubio cayendo al des¬cuido.
Nunca pudo engañarme,sólo que no pensé se desnudaría ahogado en la mentira y la perversión de enviarnos a la muerte.
¿Será ya tarde para salvar su alma?
Olvidémoslo.Hay otros compañeros.
La iglesia iluminada,el cáliz elevándose,labios sedientos de redondez divina,el chocolate tibio que convi¬damos después de la fiesta.
Recordemos nuestra campiña en Francia hermana.

El paisaje se incorporaba a la piel sin presentir al inmoral mutilador.
¿Piensas que voy a olvidarla desvestida en este camino,en esta ruta distante?
No pude imaginarme en el calvario deslumbrada por su costado abierto,sus manos remachadas,la corona de espinas lacerando la frente.
Entonces todo parecía posible menos el martirio.
Cuánto madura la carne despojada,el atroz fluido danzando en el cuerpo. Un vasto dolor,soportarlo¬ en la piel y acrecentar la fe,la débil fortaleza.
¿Otra vez recorreremos la tenebrosa sala?
Agradece a las compañeras que me asisten,no puedo caminar sola.
Pregunta a los demás,aví¬sales sobre el demonio rubio,escóndete,yo hablaré por tí,no hay nada que decir.
Espera,auyenta al cuervo,aléjalo,ayúdame a espantarlo de mi fosa,no intentaré fugar,me mezclaré en vosotros,seré como una madre,la imagen de la vida que nos qui¬tan,la música de sombras que retornan...
¿Será ya tarde para salvar su alma?




LARGA BALADA DE EMBARULLADA CONCLUSION



Retorno sola al lugar de siempre,esa playa húmeda de horas desvanecidas.Vengo dispuesta a acompañarlos mientras el murmu¬llo de las olas puntilla la Isla y entona en mi oído la palabra tibia,la evocación ancestral de la memoria.
Paraje pequeño,sin pretenciones de ciudad ni de pueblo.
Es tiempo de recompensa,de percibir mareas y la templan¬za de almejas que se escurren como jabón en manos espumosas.Per¬cibo en la piel el calor de la arena,apasionado mine¬ral.Los cuerpos se broncean lentamente,el sol habita sobre los cutis morenos.
Las miradas alumbran el resplandor de un vue¬lo.
Crecen alas en espaldas de mujeres hermosas.
Comienzo a errar sobre otras huellas.
La sinfónica estalla en la Novena y el libro se desliza de mis manos.
Un aroma de mar trae nostalgia¬s del río distante¬.Es el Valle que vuelve.Intuyo la libertad,me empujan deseos de correr y abrazarme al amor que se aproxima.
La lluvia cae mientras nos diluimos como sombras de otras sombras,así como yo me voy desvaneciendo y seré pronto un fantasma junto a la estatua de Gardel.
El agua humedece la vasta llanura de pastos y espinillos,
impregnando la tierra de espejos inmutables.
Desparrama su armazón de algas sobre la enmarañada silueta de los cerros ¬salpicándolos de nube.
Baña la selva, y las vides en los valles se nutren de sutiles vaguedades perfumadas.

Moja la Mesopotamia y desborda ríos de cauces milenarios.
Se desploma sobre nuestro Sur desgarrado por mutilaciones y miserias.
Enjuaga la cabeza encanecida del amor que fue ayer y eternamente.
Rocía la barba del Heroico Guerrillero escondida en las arenas de la Piedra.
Empapa el coro de voces que lo escoltan en larga caravana de fantasmas...
La lluvia,que desaparece sobre la tierra para germinar en sentimientos,utopías e ideales.
La lluvia,perpetua sinfonía de las sombras para escarmien¬to y espanto de los cuervos.
La lluvia,inundación tenaz de la memoria que nunca se queda sin memoria porque vuelve...

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